LA PRIMAVERA

LA PRIMAVERA ya esa instalada. Se la asocia con las flores, los árboles, el verde, la alegría, la renovación. Te preguntarás por qué, entonces, te sentís tan cansad@, incluso negativ@. ¿Por qué estoy peor de las vías respiratorias que en pleno invierno?, dirás. NO TE ASUSTES. Es normal. Esta estación mueve la energía que estaba aletargada, latente, durante el invierno. Renueva y limpia (con el viento, entre otras cosas), para empezar un nuevo ciclo vital. Es como si hubieras estado caminando por una planicie y, de repente, tuvieras que afrontar una cuesta. Eso puede ser una exigencia para nuestro sistema. Hay que «remontarla» después de haber estado «en baja». En cuanto a la alergia (dejando de lado las benditas cenizas, que influyen) puede responder al polen que abunda en el aire. También a las diferencias térmicas durante un mismo día, etc. Es cuestión de descansar a conciencia; alimentarnos bien, con productos energéticos —hidratos de carbono saludables—, evitando grasas y exceso de proteínas, que demandan mucha energía al sistema digestivo; también tomar mucho líquido para limpiarnos de residuos y toxinas; mucha vitamina C; caminar y oxigenarnos. Y TENER EN LA MENTE LA IDEA DE SALUD, visualizarla y apuntar a ella, aunque parezca estar algo vapuleada. FELIZ ESTACIÓN