Despacito que estoy apurad@

Cuando comenzamos o retomamos la práctica del yoga, es importante que vayamos paso a paso. Vivamos esta nueva experiencia con paciencia y amabilidad. El cuerpo es nuestra casa, un verdadero templo que alberga nuestra esencia; es el medio a través del cual se expresan la mente y nuestro Ser interior. Seamos cautelosos, entonces, y caminemos con calma.
Es una necedad pretender realizar ejercicios avanzados, salteando etapas, para recuperar el «tiempo perdido». Los sabios maestros aconsejan no incursionar en prácticas para las que no estamos aún preparados. Es indispensable hacer pie en la vida existencial; apoyarnos en nuestra vida terrenal «con los pies en la Tierra»—  como punto de partida; y sólo encarar ejercicios espirituales muy avanzados si se tiene buena preparación y guía. Algún profesor me recordó:
«NO ABRAS JAMÁS UNA PUERTA QUE LUEGO NO SEAS CAPAZ DE CERRAR»