«Cualquier acción realizada espasmódicamente solo produce efectos espasmódicos».
«Si la gracia divina no llega hoy, puede que llegue después de veinte años. Aun si no llegara nunca, continúa trabajando. Al menos, habrás obtenido salud y dicha; y si la salud y la dicha llegan a tu vida, eso en sí es ya una gracia divina».
«Lo que el yoga enseña es que primero conozcamos nuestras limitaciones y después construyamos a partir de ellas».
«La mente es la constructora y la destructora». Iyengar nos recomienda que enseñemos a nuestra mente destructora a mantenerse quieta; sólo así podremos aprender a construir.
«[…] porque no meditás en la postura. Hacés la postura, pero no reflexionás sobre ella. Te estás enfocando en hacer bien la postura. Quisieras llegar a lo óptimo, pero estás haciendo lo óptimo unilateralmente. Eso se llama concentración, no meditación. Tenés que cambiar el enfoque de la conciencia de ese único lado a cubrir el otro lado también; esto es lo que necesitás para practicar».
«Asana significa postura, que es el arte de posicionar el cuerpo todo con una actitud física, mental y espiritual. La postura tiene dos aspectos: la pose y el reposo».
«Estudiá el aspecto de la postura. Puede ser triangular, redonda, con forma de arco iris u oval, derecha o diagonal. […] Como un diamante bien trabajado, la joya que es nuestro cuerpo, con sus articulaciones, huesos y demás, debería ser modelado para ajustarse al fino marco de la postura. Todo el cuerpo está involucrado en este proceso, con los sentidos, la mente, la inteligencia, la conciencia y el ser. […] Patanjali dice que cuando una postura está bien hecha, las dualidades entre el cuerpo y la mente, la mente y el espíritu, tienen que desvanecerse. […] la mente se acerca mucho más al espíritu».
«Al estudiar en profundidad la realización de la postura, he demostrado cómo, aun al realizar solo una postura, el cuerpo entero puede integrarse. Sin embargo, nosotros desintegramos innecesariamente el yoga, que por definición es integrado, cuando distinguimos el yoga físico del mental, del espiritual, de aquel del conocimiento, de la devoción, el Kundalini yoga, el siddha yoga y demás».
«[…] cuando practico las posturas de hoy me transformo en un principiante. No me ocupo de la experiencia de ayer. Quiero descubrir qué nueva comprensión puedo adquirir para sumarla a lo que he sentido hasta ahora. En esta búsqueda, mi cuerpo es el arco; mi inteligencia es la flecha, y mi blanco es mi Ser. Estoy consciente por dentro y por fuera. Tenemos que aprender a estirar bien el arco antes de poder dar en el blanco; por eso: sigue extendiendo el arco que es tu cuerpo. Luego la flecha que es tu inteligencia se tornará afilada, y cuando sueltes el arco, esta dará en el blanco, que es tu espíritu. No te preocupes por el blanco. Cuando logres tirar bien del arco y la flecha esté enfilada, darás en el blanco».





